“Late con fuerza”. Ese fue el lema que eligieron los organizadores del Festival de Teatro de Rafaela para el desarrollo de la edición número 19, que se vive desde el miércoles pasado, como una demostración de resistencia cultural frente a un escenario adverso. Y tuvieron visión: en las últimas jornadas, la ciudad se convirtió en un enorme “corazón” que no paró de palpitar con fuerza, alimentado por el talento y la creatividad de los artistas y por el calor del público, que le ganó la pulseada al frío a fuerza de ovaciones. La penúltima jornada, este sábado, estuvo marcada por la diversidad de propuestas, al igual que los días previos.


































