Daniel Monticelli
dmonti@ellitoral.com
El corazón debilitado de José Froilán González se apagó esta mañana. Complicaciones respiratorias y cardíacas que databan desde hace algunos años, lo llevaron al más allá. Con “Pepe” se va una porción enorme de la exquisita historia del automovilismo mundial. Froilán González, ese muchacho que salió de las “pampas” bonaerenses —su debut fue en la Fuerza Limitada en los años 40 y corriendo bajo el seudónimo “Canuto”, porque sus padres no querían que corriese. Ese apodo lo copió de un payaso de circo que en su niñez había ido a su lugar natal (nació cerca de Arrecifes un 5 de octubre de 1922)— y se fue a Europa, acompañando nada menos que al emblemático Juan Manuel Fangio.
Froilán, fue ante todo el ahijado de uno de los más grandes del mundo motor: Enzo Ferrari. Es que siendo su piloto, apostando por la Scudería del “Commendatore” se fue hasta Silverstone y allí, el 14 de mayo de 1951 les ganó a todos en la mismísima Fórmula 1 les ganó a las “Alfetta”. Esa victoria lo consagraría como el primer piloto en vencer oficialmente en la Fórmula 1 para Ferrari.
Después de su incursión en Fuerza Limitada en 1946 y en el Turismo Carretera argentino, emigró al exterior donde debutó en el año que se fundó la Fórmula 1 (1950), en el Gran Premio de Mónaco corriendo para el equipo Maserati. En total disputó 26 Grandes Premios entre 1950-1957 y 1960. Logró dos triunfos en la “máxima” y fue subcampeón del “Chueco” Fangio.
Posteriormente cuando retornó al país corrió en el TC, ganando en un par de oportunidades las “500 Millas de Rafaela”. En todos los momentos que se le requirió cualquier tipo de apoyo a los jóvenes argentinos que viajaron al exterior o cuando retornó la Fórmula 1 al país, siempre fue un colaborador incondicional. Como asimismo un embajador permanente del Automóvil Club Argentino.
El deceso de González se produjo en la clínica de la avenida Cramer de Capital Federal donde estuvo internado. “Pepe” fue derivado hasta allí a mediados de marzo en el Instituto Alexander Fleming, donde se habían solicitado dadores de sangre para una intervención quirúrgica que finalmente no se realizó.
Una frase célebre de Froilán González: “Fangio manejaba un Alfa Romeo y cuando llegamos a Silverstone dimos unas vueltas en su Alfa 2500. Me cantó la justa diciendome: ‘Froilán, este circuito es para las Ferrari, nos ganan...’, tuvo razón!!”, recordaba con pasión.
En el Gran Premio de Inglaterra de 2011, oportunidad en que se cumplieron los 50 años del primer triunfo de Ferrari en la F-1, Froilán fue homenajeado por la escuadra italiana y la Federación Internacional del Automóvil. Se le entregó un valioso presente de la mano de Fernando Alonso.
José Froilán González fue una persona de trato afable y cordial. Para los tiempos que corren era un ejemplo de humildad, honestidad y don de gente. Ésas eran sus principales credenciales. Por sobre todas las cosas, con “Pepe” se va no sólo un gran deportista, sino que nos dejó un excepcional ser humano. Hasta siempre Froilán.

































