Resulta que el verdadero Guillermo Andino contó hace unos días al aire – como si fuera algo gracioso – que acordó a escondidas con el obstetra de su esposa Carolina Prat “adelantar” la cesárea de su hija porque él quería ir a la cancha y el profesional tenía un importante partido de golf. La anécdota desató una ola de quejas y acusaciones de “violencia obstétrica” para ambos, aunque luego Andino salió a desmentirse y a aclarar que la decisión fue consultada previamente con su esposa, quien, a su vez, apoyó esta nueva versión de los hechos.


































