Hace casi un año que la familia real británica evita Londres, una de las capitales europeas más azotadas por la pandemia. La reina Isabel II ha cambiado el palacio de Buckingham por el castillo de Windsor, y su heredero, el príncipe Carlos, prefiere vivir con Camilla en Highdrove House, su casa de campo en Gloucester, en vez de en Clarence House, su residencia oficial en la capital británica. Los duques de Cambridge no forman parte de ninguno de los grupos de riesgo, pero han tomado una decisión similar y actualmente no residen en el palacio de Kensington sino en Anmer Hall, la casa que tienen en Norfolk.

































