Desde hace un tiempo, la salud de Lía Crucet preocupa a todos y aún más cuando se supo de su internación y repentina pérdida de peso. Según se supo, la Reina de la cumbia bajó 60 kilos de forma repentina. Desde Atlántis, el neuropsiquiátrico en el que se encuentra viviendo de forma permanente, decidieron trasladarla para hacerle estudios porque se había descompensado: estaba deshidratada y los médicos finalmente detectaron una neumonía, mientras que descartaron que tuviera COVID-19.


































