El guitarrista Lucio Balduini tiene los “pergaminos” necesarios para ocupar un lugar destacado en la escena del jazz argentino. Oriundo de General Roca, Río Negro, empezó a meterse en el universo la viola cuando tenía apenas 8 años. Llegó a Buenos Aires a los 17 años, gracias a una beca. Se inició en el jazz tocando en trío con Hernán Merlo y Juan Carlos Carletti. En 2004 viajó a Barcelona y a su regreso editó cuatro discos solistas: “Lucecita”, “Viento Divino”, “El bosque brillante” y “Para ir”. “El bosque brillante” recibió en su momento el prestigioso premio Gardel.

































