A principios de la década del ‘90 Kevin Costner era una estrella de cine en ascenso. Luego de su divertida interpretación en “Silverado” (1985), un western tardío de Lawrence Kasdan, tuvo un desempeño decente en “Los intocables” (1987) donde debió compartir la pantalla con gigantes de la actuación como Sean Connery y Robert De Niro y logró una eficaz composición del fiscal Jim Garrison, el hombre que investiga el asesinato de Kennedy en la ambiciosa “J.F.K” (1991) de Oliver Stone. Ese mismo año, junto con el director Kevin Reynolds, rodaron “Robin Hood” una versión libre del clásico que obtuvo una amplia repercusión de taquilla. En la búsqueda de reiterar este éxito iniciaron la producción de “Waterworld”, que se estrenó hace justo 25 años, un 28 de julio de 1995.


































