Procedente de las Bahamas, Sidney Poitier, que acaba de fallecer a los 94 años, tuvo la suerte de nacer sietemesino y pillar a sus padres temporalmente en Miami. A los 17 aprovecharía su doble ciudadanía para regresar a Estados Unidos y trabajar de lo que fuese, con tal de mandar dinero a su familia. En 1943 no dudó en acudir a la II Guerra Mundial como parte del cuerpo médico del ejército. Al volver, solo pensó en hacer una cosa, la interpretación.































