El Museo Etnográfico y Colonial Juan de Garay fue seleccionado en la convocatoria nacional Ensayar Museos 2025, impulsada por la Fundación Williams, entre casi un centenar de proyectos presentados de todo el país.
La iniciativa, impulsada por la Fundación Williams, apunta a repensar las narrativas históricas del museo desde una perspectiva crítica, participativa y federal.

El Museo Etnográfico y Colonial Juan de Garay fue seleccionado en la convocatoria nacional Ensayar Museos 2025, impulsada por la Fundación Williams, entre casi un centenar de proyectos presentados de todo el país.
El reconocimiento distingue una propuesta que busca reformular uno de los núcleos de su muestra permanente y reabrir una pregunta central: ¿cómo contar hoy el territorio santafesino sin repetir los relatos únicos del pasado?.
La iniciativa posiciona a Santa Fe dentro de una discusión cultural de alcance federal y pone en valor el trabajo de una institución que, desde hace años, revisa el rol del museo como espacio vivo, crítico y en diálogo con la comunidad.
El programa Ensayar Museos, impulsado por la Fundación Williams, acompaña a museos públicos y privados en el desarrollo de proyectos experimentales orientados a revisar, actualizar y reformular sus prácticas.
La convocatoria invita a los equipos museísticos a "ensayar". Es decir, probar nuevas narrativas, revisar discursos históricos, incorporar dispositivos participativos y experimentar con tecnologías con la finalidad de fortalecer los modos de exhibir, narrar y vincularse con los públicos.
En su edición 2025, la convocatoria recibió 96 proyectos de todo el país, provenientes de museos públicos, privados, comunitarios y universitarios. La selección del proyecto del Museo Etnográfico es un reconocimiento al trabajo desarrollado en los últimos años y a su compromiso con una museología crítica y situada.
El Museo Etnográfico es una de las instituciones patrimoniales más antiguas de la ciudad. Su acervo reúne colecciones arqueológicas, etnográficas e históricas sobre los pueblos originarios del litoral, la fundación de Santa Fe y los procesos sociales, culturales y económicos que atravesaron la región.
Sin embargo, no se concibe únicamente como un espacio de conservación del pasado. Desde hace varios años, su equipo desarrolla una mirada que entiende al patrimonio como una construcción social, atravesada por múltiples voces, memorias y disputas de sentido.
En ese marco, el museo se propone como un espacio de diálogo entre pasado y presente, donde las colecciones funcionan como disparadores para pensar identidades, territorios y formas de habitar la historia.
El proyecto seleccionado lleva por título "Reformulación del Núcleo 1 del Museo Etnográfico y Colonial Juan de Garay. Santa Fe: un territorio, muchas historias".
La propuesta plantea una reformulación integral de uno de los núcleos temáticos de la muestra permanente, incorporando dispositivos museográficos que permitan a los visitantes, además de observar, experimentar, reflexionar y participar activamente en la construcción de sentidos.
Lejos de lo meramente estético, la iniciativa apunta a repensar formas de narrar el pasado, poniendo en diálogo objetos, relatos, tecnologías y voces, con la intención de generar una experiencia más accesible, sensible y situada.
Un eje del nuevo diseño será una línea de tiempo dinámica e interactiva, que dará cuenta de los procesos y grupos étnicos que actuaron en el territorio santafesino desde hace más de 2000 años hasta la actualidad. Concebida como un recurso transversal, funcionará como articulador de los contenidos de toda la exposición permanente.
La línea de tiempo se desarrollará como una estructura tridimensional retroiluminada de 10 metros de extensión, con un diseño ondulante que dialoga con el paisaje ribereño y evoca el fluir del río. Incorporará dibujos, fotografías, mapas, pantallas táctiles, réplicas arqueológicas, vitrinas con objetos patrimoniales e imágenes retroiluminadas.
La reformulación incluirá un diorama escenográfico para contextualizar las piezas arqueológicas dentro de su paisaje original, devolviéndoles su vínculo con los modos de vida y las prácticas cotidianas de los pueblos que las produjeron.
Otro de los ejes será un dispositivo participativo orientado a interpelar directamente al público a partir de la pregunta "¿Quiénes somos?", invitando a reflexionar sobre la construcción de la identidad, los orígenes y las herencias culturales.
El Litoral entrevistó a Leticia Campagnolo, parte del equipo del museo y una de las gestoras del proyecto seleccionado.
-Dado que el proyecto busca revisar y ampliar la forma de contar la historia del territorio santafesino. ¿Cuáles fueron los relatos o miradas tradicionales que sintieron necesario repensar en la reformulación del Núcleo 1, y qué desafíos aparecieron al impulsar esos cambios?
-Si bien el museo, por su misión institucional y por las características de sus colecciones, se ha ocupado históricamente de estudiar y difundir la diversidad cultural, la reformulación del Núcleo 1 nos enfrenta al desafío de repensar relatos tradicionales de la historia centrados en una mirada única y eurocéntrica, que han tendido a invisibilizar la diversidad étnica y cultural del territorio santafesino.
Con esta propuesta buscamos incorporar múltiples voces (pueblos indígenas, poblaciones africanas y afrodescendientes y europeos) visibilizando las desigualdades, luchas y transformaciones de los distintos grupos étnicos a lo largo del tiempo en nuestro territorio.
Asimismo, el proyecto plantea el desafío de traducir esta complejidad histórica en una propuesta atractiva y accesible para distintos públicos, entendiendo al museo como un espacio de experiencia, de construcción de sentido y de formulación de preguntas más que de respuestas cerradas.
Pretendemos así favorecer la comprensión del mensaje del museo y promover una reflexión crítica por parte de las y los visitantes, habilitando lecturas múltiples del pasado y del presente.
-La nueva línea de tiempo interactiva es uno de los ejes centrales de la propuesta. ¿Qué tipo de experiencia esperan que tenga el público al recorrerla y de qué manera dialoga con la identidad santafesina actual?
-Esperamos que la línea de tiempo ofrezca una experiencia innovadora, atractiva y accesible para los visitantes, que despierte su interés y los invite a recorrerla.
Mediante la incorporación de recursos que habilitan la experimentación la propuesta concibe al visitante como un sujeto activo.
Entendiendo que el aprendizaje en el museo se produce a partir de la experiencia, la interacción y la participación durante el recorrido, favoreciendo así una apropiación más profunda y personal de los contenidos.
En este sentido, la línea de tiempo invita a una participación activa y promueve lecturas críticas tanto del pasado como del presente.
El dispositivo dialoga con la identidad santafesina actual al visibilizar las diferencias sociales y la diversidad étnica que constituyen nuestra historia y nuestro presente, contribuyendo a reflexionar colectivamente sobre quiénes somos, de dónde venimos y cómo se construyen hoy nuestras identidades.
-El proyecto pone un fuerte énfasis en la participación de los visitantes y en la pregunta “¿Quiénes somos?”. ¿Qué implica, para el museo, abrir ese interrogante al público y qué aprendizajes del trabajo previo con la comunidad se reflejan en esta propuesta?
-Abrir al público la pregunta "¿Quiénes somos?" implica, para el museo, asumir un rol activo como espacio de reflexión colectiva.
El propósito de este dispositivo es invitar a los públicos a interrogarse acerca de la identidad: a pensar qué aportes culturales, históricos o étnicos valoramos al construir nuestra propia idea de quiénes somos.
La propuesta parte de reconocer que la población argentina es el resultado de contribuciones étnicas diversas. Sin embargo, durante mucho tiempo, predominó el mito de una nación "blanca y europea", invisibilizando a las poblaciones indígenas y afrodescendientes.
Si bien investigaciones científicas recientes han demostrado la significativa contribución genética amerindia en la población actual, el museo entiende que la identidad no puede reducirse a un dato biológico.
Por el contrario, es un proceso dinámico, histórico y cultural, atravesado por memorias, prácticas, vínculos y experiencias compartidas.
Este enfoque retoma aprendizajes del trabajo previo del museo con comunidades, escuelas y públicos diversos, donde destacamos la importancia de generar espacios de participación y reflexión.
El proyecto, financiado por la Fundación Williams, comenzará a desarrollarse a lo largo de este año y se prevé su finalización en diciembre. Su implementación permitirá fortalecer el vínculo entre el Museo Etnográfico y sus públicos, consolidando su función como espacio vivo y en permanente transformación.




