“Mataderos” es un álbum de quiebre y consagración para Saramalacara. La artista argentina irrumpe en el mapa global del cloud rap y el rage contemporáneo, de la mano de algunos de sus arquitectos, como Evilgiane y Eera de Surf Gang.
La voz más disruptiva del nuevo trap expande su universo con productores globales como F1lthy (Playboi Carti), Dylan Brady (100 gecs), y más.

“Mataderos” es un álbum de quiebre y consagración para Saramalacara. La artista argentina irrumpe en el mapa global del cloud rap y el rage contemporáneo, de la mano de algunos de sus arquitectos, como Evilgiane y Eera de Surf Gang.
Para este nuevo trabajo, reúne al núcleo de productores vinculados al colectivo Opium: F1lthy, Lucian, Lukrative y Ojivolta (Playboi Carti, Ken Carson, Destroy Lonely, Kanye West, FKA Twigs, entre otros), y colaboradores de peso en la electrónica y el pop experimental como Dylan Brady (100 gecs, Skrillex), Casey MQ (Oklou), y Aaron Shadrow (Camila Cabello, Yeat). Mataderos ya está disponible vía Interscope Records aquí.
Grabado en Los Ángeles durante 2025 y con la producción ejecutiva de Evar y Dayvan, dupla creativa argentina que la acompaña desde sus inicios, Sara lanza 17 tracks nuevos donde expande su universo sonoro. Una nueva etapa donde mantiene sus atmósferas etéreas, su histórica nostalgia y melodías suaves pero añadiéndoles el filo particular y eufórico del rage.
El segundo álbum de Saramalacara describe una tensión: el regreso al barrio donde creció, Mataderos, y a su momento formativo, cuando escuchaba a artistas y productores de LA y Nueva York -muchos de los cuales hoy participan del disco-, mientras su identidad musical se expande desde una de las capitales globales del género.
“Me parecía importante irme tan lejos de casa, hacer un disco con una major y aun así ponerle el nombre de mi barrio. Se llama ‘Mataderos’ porque las letras están muy atravesadas por la nostalgia, por el barrio en el que crecí toda mi vida. Es un lugar que está como en el medio, entre Capital y provincia, y siento que mi música también habita ese intermedio, entre lo under y lo mainstream”, afirmó la artista.
Esa dualidad -entre pasado y futuro- atraviesa tanto el proyecto como su forma de interactuar con el mundo y su comunidad: el regreso a Facebook como canal de comunicación principal pero también a una era digital más humanizada de comienzos de milenio. Sara complementa su presente con el vlog cartográfico @saraonline333.
El centro emocional de “Mataderos” se revela desde el inicio. En “Señal de Dios”, el single principal producido por F1lthy y Lucian, Saramalacara deambula entre los restos de una relación, desconectada de sí misma, recuperando el foco únicamente bajo las luces del escenario. El videoclip la sigue a través de espacios atravesados por ganchos metálicos y estructuras de frigorífico, intensificando una tensión inquietante que remite directamente a los mataderos que dan nombre a su barrio.
En “Despacio” y “Creo que nos podemos ir”, recorre su ascenso -desde el hustle callejero hasta trabajar con sus referentes- al mismo tiempo que registra las ausencias que ese camino deja atrás. Luego aparece “En la Oculta”, uno de los momentos más íntimos del álbum, donde la memoria irrumpe con fuerza: la adolescencia, los rituales del barrio y la versión de sí misma previa a que todo se acelerara.
Ese sentido de pertenencia atraviesa todo el disco. Nombrado en honor a su barrio en Buenos Aires, “Mataderos” lleva esa marca en cada rincón: en sus texturas industriales, en la nostalgia persistente y en la tensión constante entre escapar y pertenecer. A pesar de su alcance internacional, es la especificidad local de su escritura lo que define el corazón del proyecto.
En “Millies Per Day”, con tintes de hyperpop, aparecen referencias sensoriales como el olor a sangre de los frigoríficos del barrio, mientras que la melancólica “MTD Dreams” evoca la luz y la memoria de su infancia en Buenos Aires. En “1PM”, las confesiones se vuelven más crudas, exponiendo hábitos autodestructivos que rozan el límite, mientras que “Ik U Gonna Dig This”, producida por Dylan Brady, introduce una energía lúdica con humor, tags saturados de DJ y detalles inesperados como acordes de banjo.
El álbum cierra con el bajo pulsante de “Tenemos piel” y los sintetizadores ominosos de “Uno atrás de otro”, integrando cloud trap, sensibilidad emo y una actitud desafiante en un tramo final tan intenso como abierto.
Con 25 años, Saramalacara ya dejó una marca en la escena musical argentina más vanguardista. Surgida del colectivo Rip Gang, consolidó su identidad solista con “Heráldica”, reconocido por Rolling Stone como uno de los 50 mejores discos latinos de 2024. “Mataderos” lleva su sonido aún más lejos, fusionando el trap orientado al club con la energía del hyperpop y una sensibilidad nacida de Internet, junto a productores vinculados a Baby Keem (DJH), The Weeknd (Twisco), Kendrick Lamar (Evilgiane) y Kanye West (Ojivolta). Con este álbum, Saramalacara no solo se afirma como una figura clave en Argentina, sino como una fuerza global con una visión que desafía géneros y exige atención.
-“Cosas malas” (prod. F1lthy, Lukrative)
-“En la Oculta” (prod. Lucian, Lukrative, Aaron Shadrow, Dayvan)
-“Señal de Dios” (prod. F1lthy, Lucian)
-“Tax Free” (prod. DJH, Dayvan, Twisco)
-“Gastando racks en designer” (prod. Lucian, Lukrative, Aaron Shadrow, Dayvan)
-“Millies Per Day” (prod. Aaron Shadrow, Dayvan, Evar)
-“No tengo clase” (prod. Lucian, Aaron Shadrow, Dayvan)
-“Ik U Gonna Dig This” (prod. Dylan Brady)
-“Encima de mí” (prod. Dayvan)
-“MTD Dreams” (prod. Evilgiane, Eera)
-“Creo que nos podemos ir” (prod. Evar, Dayvan)
-“Tierra con cristal” (prod. Aaron Shadrow, Dayvan, Evar)
-“Despacio” (prod. Lucian)
-“1PM” (prod. Aaron Shadrow, Lucian, Dayvan)
-“3Faces Freestyle” (prod. Casey MQ)
-“Tenemos piel” (prod. Ojivolta, DJH, Gent)
-“Uno atrás de otro” (prod. F1lthy, Brak3)
Saramalacara es el proyecto de Sara Azul Froján, compositora, cantante y productora argentina. Es una de las artistas más dinámicas de la escena musical contemporánea, con un universo que combina trap, cloud rap, experimentación hyperpop y una relación performática y conceptual con Internet. Sus discos construyen mapas emocionales y geográficos que reflejan su identidad y su mirada sobre el mundo.
En 2021, con el single “Guchi Polo” y el EP “USB Idol”, Saramalacara abrió nuevas posibilidades para pensar el pop dentro del pulso contemporáneo del trap. Al año siguiente lanzó “eclips3”, un EP de seis temas que condensó su universo neogótico con una sensibilidad más pulida, llevándola a girar por Argentina, México y España. En 2024 publicó su primer disco de larga duración, “Heráldica”, presentado con un videojuego propio, un bautismo y una rave. Con colaboraciones de Hatsune Miku y Yung Beef, el álbum trazó un manifiesto emocional y generacional, ampliado por su versión deluxe, “Heráldica+”, y el documental “Cuando más feliz era”.
Su reciente firma con Interscope Records amplía su proyección internacional sin perder la esencia de sus relatos sobre barrio, identidad y la intersección entre música y territorio digital en clave sudamericana.




