La principal es a Jordan, sentado en su casa, evocando cada momento de su carrera, como una leyenda que recuerda sus victorias y tropiezos con el nivel de detalle de si estuvieran ocurriendo en el presente. Y sincero, además, para hablar de los momentos que lo dejan mal parado. En base a su testimonio también se articula la otra mitad del documental, en que viajan a sus comienzos como un promisorio jugador de la Universidad de North Carolina, los Chicago Bulls lo convocan y rápidamente transforma la mentalidad de un equipo acostumbrado a perder.