“En cambio, lo interactivo involucra el accionar del público, hace el espectáculo con parte o con todos los espectadores. Se trata de obras más abiertas que dependen del accionar de quien especta y se maneja la tensión a partir de ese mecanismo. A mí lo interactivo me interesa solamente cuando los espectadores tienen que utilizar algún dispositivo, juego o máquina que ofrece el espectáculo, por eso me parece curioso e interesante aplicado al arte plástico pero no me place cuando se utiliza la subjetividad de la gente para hacer la obra y me parece muy invasivo y demodé de alguna forma, que alude a otro paradigma. Como espectadora no me gusta que me saquen a bailar, me agarren de la mano o me toquen o nada por el estilo, otra cosa es si hacen una propuesta y es opcional hacerla, ahí me parece interesante porque es el espectador que decide convertirse en actor o en actriz por un momento. Lo inmersivo es como introducirse en una matrix y en la matrix, ¿Cuál es la realidad?”, agregó.