Luego de cientos de peleas, denuncias mediáticas y algunas guitarras rotas, los hermanos Gallagher dejaron las diferencias de lado y se dedicaron a hacer lo mejor saben hacer: ser estrellas de rock. Como si de los 90 o 2000 se tratara, Oasis puso a tope los parlantes en el Principality Stadium de Cardiff e hicieron real algo que parecía imposible hace más de un año.































