El mercado automotor santafesino atraviesa un cambio que hasta hace algunos años parecía difícil de imaginar: los vehículos de origen chino dejaron de ser una rareza y comenzaron a ocupar un lugar cada vez más visible en las consultas de quienes buscan cambiar el auto o la camioneta. El interés ya no se limita a los compradores decididos a concretar una operación. También crece entre quienes se acercan simplemente para conocer qué ofrecen estas nuevas marcas.




































