“Hoy celebramos la vida, como lo hace la gente de Santa Fe que durante años vino a tomar un liso de alegría, otro de bronca, otro de tristeza. Esta esquina es icónica en serio para la ciudad, por la Fontana, por la gastronomía, por la Chopería. Mi viejo, Guinche, fue el único que la vio venir: decía que había vender listos en Boulevard y no era una zona que se prestara para ello: se vendía cerveza en botella primero, después la lata y más acá el furor de la pinina. Hasta que nació esto: los Fertonani somos de apostar por la ciudad con estas locuras. Agradezco a mi viejo en el cielo, a Polola mi madre que está acá; a Carina mi esposa, a mis hijos Tomy y Lukis, pero por sobre todo a la gente. Los clientes, los empleados y los proveedores ya son amigos de Chopería Santa Fe”, explicaba Carlos Fertonani en charla con El Litoral.





































