En el marco de un fuerte operativo de seguridad, el cuadro perdido desde la Segunda Guerra Mundial y localizado por casualidad tras el anuncio inmobiliario de una vivienda de Mar del Plata que despertó una polémica mundial sobre a quién pertenece la obra fue trasladado al Palacio de Tribunales de la ciudad de Buenos Aires, donde quedó bajo custodia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

































