-Primero, a cualquiera de ellos le preguntaban ¿vos sabías dónde estaban las Islas Malvinas?. Te decían " No, no, yo estaba en el Mar del Norte haciendo tal maniobra de Inglaterra y me dijeron que teníamos que marchar para allá; entonces nos pusimos a ver qué eran las Malvinas". Ellos no tenían ni idea porque, aparte, los habitantes de Malvinas eran ciudadanos de segunda. Además, en Malvinas, la única compañía que operaba, de las más grandes y poderosas, era nada más ni nada menos que del esposo de la Primera Ministra Margaret Thatcher. Entonces, Malvinas era como algo absolutamente secundario a lo que no le daban ni bolilla; le daba pérdidas a la corona ocuparse de eso. Con el correr de esos 74 días, los isleños puros, que eran ingleses de segunda, se dieron vueltas en su opinión.