La harina no es solo un polvo fino derivado de los cereales; es, para muchos, el motor de la civilización. Este 20 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Harina (World Flour Day), una fecha instaurada para reconocer el valor de un producto que acompaña al ser humano desde hace más de 10.000 años. En una provincia como Santa Fe, corazón de la zona núcleo agrícola de Argentina, esta efeméride cobra un relieve especial al poner en el centro de la escena a agricultores, molineros y panaderos.


































