Día Internacional de la Comida Picante: por qué se celebra cada 16 de enero y qué representa esta pasión global
En esta fecha el mundo rinde homenaje a uno de los sabores más intensos y desafiantes de la gastronomía, invitando a festejar no solo el gusto por el ají o el chile, sino también su valor cultural, histórico y hasta medicinal en distintas cocinas del planeta.
Día Internacional de la Comida Picante: por qué se celebra cada 16 de enero y qué representa esta pasión global
El Día Internacional de la Comida Picante se conmemora todos los 16 de enero como una forma de reconocer la diversidad de platos, tradiciones y culturas que incorporan el picor como parte esencial de su identidad culinaria. Desde América Latina hasta Asia, pasando por África y el Caribe, el picante dejó de ser un gusto “extremo” para convertirse en un fenómeno global.
Aunque no existe un organismo oficial que haya instituido la fecha, la celebración se popularizó a partir de comunidades gastronómicas, cocineros y amantes del picante que impulsaron el día como una excusa perfecta para reivindicar sabores intensos y recetas tradicionales.
El consumo de alimentos picantes tiene raíces milenarias. Civilizaciones prehispánicas ya utilizaban distintas variedades de ajíes no solo para cocinar, sino también con fines medicinales y rituales. Con el paso del tiempo, el chile, el ají y otras especias picantes se expandieron por el mundo, transformando la gastronomía de numerosos países.
En México, por ejemplo, el picante es parte de la identidad nacional y atraviesa desde las comidas cotidianas hasta las celebraciones populares. Algo similar ocurre en países como India, Tailandia o Corea, donde el nivel de picor define estilos culinarios completos.
La sensación picante se debe a un compuesto químico conocido como capsaicina.
¿Por qué el picante genera tanta pasión?
Más allá del sabor, el picante produce una reacción física particular: activa receptores del dolor y genera la liberación de endorfinas, lo que explica por qué muchas personas experimentan una sensación de placer luego del ardor inicial. Esa combinación de desafío y recompensa convirtió al picante en una experiencia casi emocional.
Además, estudios difundidos en los últimos años destacan posibles beneficios para la salud cuando se consume con moderación, como la estimulación del metabolismo y ciertas propiedades antioxidantes.
Tendencias actuales y nuevos públicos
En los últimos años, el interés por la comida picante creció de la mano de desafíos virales, programas gastronómicos y la aparición de salsas artesanales con distintos niveles de intensidad. Restaurantes y ferias gastronómicas sumaron propuestas específicas para fanáticos del picor, mientras que marcas locales comenzaron a desarrollar productos pensados para paladares cada vez más exigentes.
En Argentina, aunque el picante no es tradicional en todas las regiones, su consumo viene en aumento, especialmente entre jóvenes y amantes de la cocina internacional.
El Día Internacional de la Comida Picante es mucho más que una excusa para “probar algo fuerte”: es una celebración de la diversidad cultural, de la historia detrás de cada especia y de una pasión gastronómica que no deja de ganar adeptos. Cada 16 de enero, el picante vuelve a ocupar el centro del plato y del debate culinario.