El pasado 29 de diciembre de 2025, Flossie alcanzó los 30 años, una edad extraordinaria para un gato doméstico, dado que el promedio de vida de estos animales suele oscilar entre 15 y 20 años. Este hito la mantiene como la gata viva más vieja del planeta según Guinness y la coloca en uno de los lugares más altos en la historia de longevidad felina.

































