Ariel Viola, nos invita a pensar el mundo del trabajo en nuestra ciudad a través del concepto de “blanqueamiento”. Es decir, una reflexión histórica sobre el privilegio, el reconocimiento que ciertos sectores sociales detentaron para pregonar una política productiva y de poblamiento que impuso la invisibilidad e inferioridad de habitantes afrodescendientes, indígenas o mestizos. A través de diferentes archivos, es posible rastrear este complejo proceso histórico de blanqueamiento, desde los tiempos coloniales, pasando por los años revolucionarios y la posterior construcción del Estado Nacional, hasta llegar a nuestros días. En esa senda, vale acotar que el concepto de “raza” tiene su propio horizonte temporal. Si bien fue cambiando su semántica, mantuvo la capacidad discursiva para imponer una distinción social entre aquellos más y menos privilegiados.


































