Un equipo de astrónomos utilizó la potencia del Telescopio Espacial James Webb (JWST) para profundizar en el análisis de WASP-121b, un exoplaneta considerado uno de los mundos más extremos conocidos hasta el momento. Se trata de un gigante gaseoso similar a Júpiter, pero con condiciones climáticas tan intensas que incluyen vientos supersónicos.



































