Una de las mayores catástrofes ambientales del siglo XX fue la práctica desaparición del mar de Aral. La del siglo XXI puede ser la desecación del lago más grande del planeta. Un grupo de científicos alerta de que el Caspio podría perder hasta un tercio de su superficie en lo que queda de centuria. En el primer caso, el origen del desastre fue una alocada política agraria de la antigua Unión Soviética y las repúblicas sucesoras. En el segundo, es el cambio climático el que está evaporando más agua de la que llega desde los ríos.




































