El barrio se originó al costado de las vías del ferrocarril, con una fuerte impronta e identidad popular, al norte de la ciudad de Santa Fe. Con el tiempo, fue creciendo y expandiéndose hacia el oeste. En esa senda, la pavimentación de la calle Pedro Ferré, con sus típicas plantas de naranjo, dio inicio al barrio 9 de Julio que se complementó rápidamente con el primigenio Barrio Oser.


































