A la fecha, el espacio sigue siendo un enigma en muchos aspectos, pero uno de los misterios más intrigantes es su aroma. Los astronautas que han tenido la oportunidad de caminar por la última frontera han descrito este olor como una mezcla de metal caliente, carne quemada, pasteles chamuscados y pólvora gastada. Aunque nadie ha olido directamente el espacio, ya que los astronautas siempre llevan casco y traje, al volver de sus expediciones podría percibir un peculiar olor en sus vestimentas y objetos.


































