La Plaza de Mayo volvió a convertirse este sábado en el escenario de una postal histórica. A un año de la muerte del Papa Francisco, miles de personas se congregaron frente a la Casa Rosada para participar de un homenaje multitudinario que tuvo como figura central al sacerdote y DJ portugués Guilherme Peixoto, conocido en todo el mundo por fusionar fe, música electrónica y mensajes espirituales.































