La princesa Ana de Inglaterra es incansable, disciplinada e inquebrantable. Es el miembro de la familia real inglesa que acude a más actos públicos: casi 500 compromisos institucionales por año. Mientras las joyas de la corona centellean y los saludos desde el balcón cautivan, el verdadero motor de la monarquía británica opera lejos del resplandor de los focos.


































