Un sarcófago descubierto en 2009 en una cámara funeraria egipcia venía con una historia complicada: la antigua escritura del contenedor de piedra indicaba que había sido utilizado dos veces, pero aunque se conocía a su segundo ocupante, el sumo sacerdote de la dinastía XXI Menkheperrê, el primer propietario seguía siendo un misterio... hasta ahora.

































