En Sunchales, todos nos conocemos. Después de colarme allí todas las semanas desde hace más de diez años, uno siente el ritmo de esa ciudad con corazón de pueblo. Si bien es fierrera, en la capital del cooperativismo se respira básquetbol. En el caso de Francina Gaveglio, de ella trata esta cinematográfica y tierna historia, es más conocida aún porque está en pareja con un basquetbolista muy querido en esa tierra, Marcos Saglietti, emblema del Deportivo Libertad de Sunchales.


































