Una línea de investigación de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) mostró, por primera vez, qué compuestos son responsables de la actividad antiserpiente del laurel amarillo (Nectandra angustifolia), en base a ensayos in vitro e in silico (simulación computacional). Los resultados obtenidos en este trabajo avalaron el uso tradicional de esta especie como antiserpiente en la medicina popular.































