Zohran Mamdani eliminó la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA) y revocó órdenes ejecutivas sobre Israel en su primer día como alcalde de Nueva York, una decisión que desató una amplia polémica y repercusión internacional.
La medida, firmada al asumir el cargo el 1 de enero de 2026, afecta la adopción municipal de la definición de la IHRA y la prohibición previa de boicot a Israel, y registró respuestas inmediatas desde Israel y desde organizaciones judías en la ciudad.
La decisión de Mamdani sobre la definición de antisemitismo y las órdenes vinculadas a Israel fue interpretada por el gobierno de Israel como un gesto que alimenta la Polémica internacional.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel publicó en X que “En su primer día como alcalde de Nueva York, Mamdani muestra su verdadero rostro: elimina la definición de antisemitismo de la IHRA y levanta las restricciones al boicot a Israel”, indicando que la medida socava esfuerzos contra el odio hacia el pueblo judío.
En la ciudad, la revocación de las órdenes ejecutivas que incluían la definición de la IHRA y las restricciones sobre boicot a Israel generó repercusión entre líderes locales y organizaciones civiles.
Mark Goldfeder, presidente del Centro Nacional de Defensa Judía, pidió al nuevo alcalde que detalle la medida y aclare el destino de tuits y órdenes borradas, y Donna Lieberman, directora ejecutiva de la Unión de Libertades Civiles de Nueva York, respaldó la revocación por considerarla una restricción a la libertad de expresión.
Mark Goldfeder, presidente del Centro Nacional de Defensa Judía.La Polémica alrededor de la medida y las órdenes firmadas por el nuevo alcalde, que también incluyeron cambios en directivas relacionadas con Israel, concentra la atención internacional sobre la gestión de Mamdani y la definición de antisemitismo de la IHRA, que incluye ejemplos vinculados a críticas a Israel y que más de 40 países respaldó.
El impacto en la seguridad y la percepción de las comunidades judías motivó cuestionamientos sobre la medida y las órdenes; la ciudad de Nueva York, con cerca de dos millones de habitantes judíos según informes citados, registró 345 incidentes antisemitas en 2025, dato que reforzó la repercusión y la exigencia de clarificaciones por parte de líderes locales.
Reacciones internacionales y alcance político
El gobierno de Israel calificó la medida de Mamdani como peligrosa y señaló la repercusión internacional de revocar la definición de la IHRA y las órdenes contra boicots a Israel, en un posteo en X que dijo que la acción “es gasolina antisemita en un fuego abierto”, lo que intensificó la Polémica entre gobiernos y actores internacionales.
Ofir Akunis, cónsul General de Israel en Nueva York, manifestó que la decisión representa una amenaza para la seguridad de las comunidades judías y advirtió sobre la posible escalada de ataques violentos.
Ofir Akunis, cónsul General de Israel en Nueva York.Esa reacción internacional se sumó a comunicados de coaliciones judías que señalaron que la revocación de órdenes debilita protecciones contra el antisemitismo y pidió transparencia sobre la medida.
En el plano político local, la revocación de órdenes que fue firmadas en los últimos días del mandato anterior se interpretó como una medida con implicancias simbólicas y prácticas, y la repercusión internacional obligó a la Nueva administración a explicar que algunas oficinas y estructuras seguirán enfocadas en la protección de la comunidad judía mientras se reorganizan las directivas.
Definición de la IHRA, debate legal y libertad de expresión
La definición de antisemitismo de la IHRA, adoptada en 2016 con ejemplos que incluyen negar el Holocausto o negar el derecho de Israel a existir, fue el eje central de la Polémica que generó la medida de Mamdani, ya que críticos y defensores discuten si esa definición confunde antisionismo con antisemitismo y si su codificación limita la crítica política.
Quienes apoyaron la revocación argumentaron que la medida restablece margen para la crítica política a Israel sin etiquetarla automáticamente como antisemitismo, y Donna Lieberman dijo que las órdenes previas parecían intentos de suprimir puntos de vista y que la revocación es positiva para la libertad de expresión.
Por su parte, opositores señalaron que la eliminación de la definición y de órdenes que limitaban boicots puede debilitar herramientas municipales para combatir el antisemitismo; la disputa sobre la definición y la medida impulsó solicitudes de aclaración pública y la promesa del alcalde de mantener oficinas dedicadas a la lucha contra el antisemitismo.
La repercusión institucional y humana inmediata incluye pedidos de explicaciones formales y preocupación por la seguridad de comunidades afectadas, mientras la administración del alcalde debe equilibrar la reorganización de órdenes con el compromiso de proteger y celebrar a los judíos neoyorquinos.