Un nuevo colapso en el sistema de transmisión provocó un apagón masivo este jueves 27 de agosto en el oriente de Cuba, dejando sin suministro eléctrico a las provincias de Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo.
Un fallo de transmisión provocó la desconexión del Sistema Electroenergético Nacional provocando la salida de servicio de tres centrales termoeléctricas clave en medio de una severa crisis energética.

Un nuevo colapso en el sistema de transmisión provocó un apagón masivo este jueves 27 de agosto en el oriente de Cuba, dejando sin suministro eléctrico a las provincias de Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo.
La falla, provocada por una "oscilación en las líneas de transmisión", derivó en la salida abrupta de servicio de tres centrales termoeléctricas clave, agravando la severa crisis energética y social que atraviesa la isla.
De acuerdo con la información oficial brindada por la estatal Unión Eléctrica de Cuba (UNE), el incidente se originó a partir de una inestabilidad severa en las líneas de alta tensión del sistema de transmisión nacional. Esta falla desencadenó una reacción en cadena que desconectó automáticamente del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) a las provincias de Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, afectando a cuatro de los cinco distritos de la región oriental.
Como consecuencia directa del desequilibrio operativo, tres centrales termoeléctricas fundamentales para el abastecimiento y la estabilización del oriente cubano quedaron intempestivamente fuera de servicio.
La interrupción del servicio se enmarca en un contexto estructural extremadamente frágil. La matriz energética cubana padece el deterioro acumulado de su infraestructura, caracterizada por plantas de generación con décadas de uso, paradas no programadas continuas y un déficit crónico en la disponibilidad de combustible diésel y fueloil para sostener la generación base y los sistemas distribuidos.
Esta combinación de factores técnicos y logísticos viene provocando cortes de luz diarios y sistemáticos, los cuales interfieren de forma crítica en el funcionamiento de hospitales, el bombeo de agua potable, el transporte, las cadenas de distribución de alimentos y las comunicaciones en todo el territorio insular.
La nueva desconexión masiva en la región oriental ocurre en un momento de creciente fricción diplomática y política entre La Habana y la administración de los Estados Unidos. La escasez de divisas y las restricciones al suministro de crudo proveniente del exterior han intensificado la parálisis productiva de la isla, convirtiendo a los apagones en uno de los focos principales de tensión social y deterioro del nivel de vida de la población cubana.
El nuevo colapso en el oriente de la isla expone una vez más la extrema vulnerabilidad del sistema energético cubano, donde cualquier falla de transmisión desencadena fallas en cadena en las plantas generadoras. Con una red que trabaja al límite de su capacidad y sin un alivio inmediato en el suministro de combustibles, la normalización del servicio en las provincias afectadas vuelve a quedar supeditada a complejas e inestables maniobras de sincronización, mientras los ciudadanos enfrentan jornadas cada vez más extendidas de parálisis e incertidumbre.





Una carta abierta y el insólito caso de una caries urbana cuyos dueños deben $26 millones de TGI
Quini 6: estos son los números favorecidos
Qué pasará con el viejo edificio de la cárcel de mujeres de la ciudad de Santa Fe
Recreo se prepara para recibir a sus primeros presos: la nueva Penitenciaría N° 9 abrirá el 3 de septiembre
Multas de más de $300.000 y dudas normativas: las reglas para circular en monopatín eléctrico en Santa Fe