Australia, paulatinamente, flexibiliza sus medidas restrictivas para combatir los efectos de la pandemia de coronavirus. El país oceánico, que aplicó uno de los cierres de fronteras más estrictos del mundo, autorizó a partir de este lunes el ingreso y el egreso de sus ciudadanos y residentes permanentes vacunados. Esto permitirá el regreso de miles de australianos que se encuentran en el extranjero.



































