En nota oficial de la Cancillería de Bolivia, dada a conocer en las últimas horas, el gobierno de Luis Arce denuncia la presencia de "grupos violentos" y personas armadas "que han amenazado públicamente con el derramamiento de sangre". "Bolivia hace un llamado a la comunidad internacional, a los Estados, organismos multilaterales y pueblos del mundo a permanecer atentos ante estos hechos desestabilizadores que buscan poner en riesgo la democracia recuperada por el pueblo boliviano", remarcó la Cancillería.


































