El caso conmocionó a España: tres adolescentes desaparecieron en la localidad valenciana de Alcácer (Alcasser), mientras hacían dedo para asistir a una fiesta estudiantil. Fueron halladas, días después, semienterradas en una fosa del paraje La Romana, a unos treinta kilómetros del lugar donde fueron vistas por última vez. Los cuerpos estaban envueltos en una alfombra, maniatados y en avanzado estado de descomposición, pero -a simple vista- habían sido mutilados. Después de las autopsias, se supo que las tres chicas habían sido abusadas sexualmente y torturadas antes de morir. Se trataba de Míriam García Iborra, de 14 años, María Deseada Hernández Folch (Desirée), de la misma edad, y Antonia Gómez Rodríguez (Toñi), de 15 años, quienes habían salido juntas en la tarde del viernes 13 de noviembre de 1992.