Rusia llegó a contabilizar en 2019 un total de 10.491.715 rusos censados en el extranjero, lo que supone un 7,15% de la población total del país repartido por todo el mundo, especialmente en los países de la antigua Unión Soviética y en Europa. Un 31% de los migrantes reside en Ucrania. Aunque las remesas declaradas no son especialmente relevantes en la tarta global del PIB de Rusia, son muchos los ciudadanos que dependen para vivir de ese dinero que viene del extranjero. Las medidas de Occidente contra la economía rusa —que han convertido a Rusia en el país con más sanciones del mundo, según la base de datos de Castellum.AI— han cerrado el grifo de la diáspora.
































