Las protestas en Irán, iniciadas el 28 de diciembre de 2025 ante una profunda crisis económica, inflación descontrolada y descontento social, se transformaron en un movimiento de rechazo más amplio al gobierno. Según la organización Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, al menos 648 manifestantes han perdido la vida en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad desde el inicio de las manifestaciones. Esta cifra corresponde a víctimas verificadas, pero los expertos alertan que podría ser solo una parte del saldo real.































