Con cerca de 900 muertes por coronavirus en las últimas 24 horas, Rusia alcanzó un récord de decesos por tercera vez en el mes, y las nuevas infecciones superaron una vez más las 25.000 por día, un aumento que se produce con las tasas de vacunación estancadas debido a la desconfianza de la población a inocularse y con el Gobierno que evita imponer restricciones estrictas para detener la propagación del virus.































