La Corte Suprema de Estados Unidos anuló este viernes el esquema de aranceles globales impulsado por Donald Trump bajo una ley de poderes de emergencia, en un revés de alto impacto para el corazón de su agenda económica.
Con un fallo de 6 a 3, el máximo tribunal determinó que la ley de poderes de emergencia no faculta al presidente a imponer gravámenes. El juez John Roberts advirtió sobre la importancia de respetar la división constitucional de facultades en materia comercial.

La Corte Suprema de Estados Unidos anuló este viernes el esquema de aranceles globales impulsado por Donald Trump bajo una ley de poderes de emergencia, en un revés de alto impacto para el corazón de su agenda económica.
El fallo fue 6 a 3 y giró sobre una pregunta concreta: si la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) autoriza al presidente a imponer aranceles. Para la mayoría, la respuesta es no.
En el texto del caso, el presidente del tribunal, John Roberts, sostuvo que la Constitución es clara al asignar al Congreso la facultad de “imponer impuestos, derechos e impuestos aduaneros”, y remarcó que ese poder no fue entregado al Ejecutivo.
La decisión cuestionó la lectura amplia del Gobierno sobre la palabra “regular” importaciones: para la Corte, “regular” no equivale a “gravar” y la IEEPA, pese a enumerar herramientas, no menciona aranceles ni derechos aduaneros.
El fallo consolidó dos expedientes que llegaron por vías distintas y dejó una conclusión común: la IEEPA no habilita aranceles, ni los “recíprocos” ni los vinculados a la emergencia por narcotráfico.
En la votación, hubo disidencia de Samuel Alito, Clarence Thomas y Brett Kavanaugh. La decisión no impide que la Casa Blanca intente sostener gravámenes por otras leyes, pero sí recorta la herramienta más veloz que había usado para mover el tablero comercial.




