La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional ante el avance de un brote de ébola causado por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda. La medida fue adoptada luego del aumento de casos sospechosos y muertes registradas en las últimas semanas en distintas zonas de África central.


































