Un violento temporal sorprendió a Italia en pleno Día de San Valentín y dejó una postal inesperada: el derrumbe del tradicional Arco de los Enamorados, uno de los puntos más visitados por parejas y turistas. El fenómeno meteorológico, que azotó con fuertes ráfagas y lluvias intensas, provocó daños materiales y reavivó el debate sobre el impacto del clima extremo en el patrimonio histórico europeo.

































