El caso en sí reavivó el debate sobre la diplomacia de rehenes, con acusaciones de que Rusia utiliza a ciudadanos estadounidenses detenidos como moneda de cambio en negociaciones políticas. Por su parte, Vladimir Putin insinuó la posibilidad de un intercambio de prisioneros que incluya a Gershkovich y hizo una referencia a Vadim Krasikov, un funcionario del Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB) que ahora cumple cadena perpetua en Alemania por matar a un emigrante checheno en Berlín en 2019. Anteriormente, en diciembre de 2022, Rusia liberó a la jugadora de básquet Brittney Griner, detenida por posesión de drogas a cambio del traficante de armas ruso Viktor Bout.