La violencia recrudeció este jueves en Francia luego de que las fuerzas de seguridad reprimieran una manifestación para pedir justicia por un joven baleado el martes por la Policía, tras una segunda noche de disturbios iniciados por ese caso de "gatillo fácil" y el despliegue de 40.000 policías y gendarmes para impedir una tercera noche de revuelta.


































