Millones de niños franceses retomaron este martes las clases presenciales pese a un reciente aumento de las infecciones de coronavirus, en un intento por superar las desigualdades y reactivar la economía.

Millones de niños franceses retomaron este martes las clases presenciales pese a un reciente aumento de las infecciones de coronavirus, en un intento por superar las desigualdades y reactivar la economía.
"El virus todavía está ahí y hay que protegerse", advirtió el presidente Emmanuel Macron en un video de Instagram dirigido a los más de 12 millones de niños que volvieron a las aulas.
El mandatario habló sin quitarse el tapabocas, para resaltar que todos los estudiantes mayores de 11 años, así como los docentes y el personal de las escuelas deberán usarlo todo el tiempo que pasen en la institución.
La República Checa también dio inicio a su nuevo año escolar, justo el día en que entró en vigor el uso obligatorio de tapabocas en el transporte público para evitar contagios de coronavirus.
Autoridades de Salud dicen que esa medida ayudará a contener la enfermedad ahora que podía aumentar la circulación viral con el comienzo de las clases, ya que casi 1,4 millones de estudiantes de primaria y secundaria usan el transporte público para ir a la escuela.
El uso de la mascarilla también es obligatorio en el aeropuerto internacional de Praga, en oficinas públicas y privadas y en las farmacias, al comenzar a regir hoy esta medida ordenada recientemente por el Ministerio de Salud, informó la cadena BBC.
De momento, no será necesaria la mascarilla en las aulas de todo el país, aunque las autoridades checas no descartan que tengan que recurrir a esta medida si empeora la situación epidemiológica, vigilada mediante un sistema de alerta de tres niveles.
Con información de Telam




