La muerte de un líder, modifica percepciones y visiones de corto plazo. Mucho más si se trata de la extensa vida de una persona que ha tenido incidencia local, nacional y mundial. La representación del “todo” de una existencia, nos lleva a dejar de lado anécdotas, desacuerdos, broncas circunstanciales, agradables momentos de encuentro, situaciones tensas, raptos de grandeza o miseria, aciertos y errores, para ver, cuanto sea posible, la síntesis de una obra.



































