Un frente frío extremo afectó la región de Krasnoyarsk, en el corazón de Siberia, y produjo rachas de viento de hasta 58 km/h y temperaturas cercanas a -20 °C. Videos difundidos en redes sociales mostraron a niños caminando hacia la escuela y prácticamente siendo empujados por el viento, lo que generó alarma entre vecinos y padres.




































