El neurofisiólogo Ariel Henry, a quien Jovenel Moïse había encomendado formar el nuevo gobierno de Haití dos días antes de ser asesinado, reclamó su lugar en el poder y cuestionó los poderes especiales que asumió el primer ministro interino, Claude Joseph, tras el magnicidio del miércoles pasado. Por otra parte, la investigación del asesinato de Moïse ya derivó en la detención de seis personas, una de ellas estadounidense.

































