La tapa de El Litoral del 3 de mayo de 1926 funciona como una ventana directa a un mundo en tensión, donde la política, la tecnología y los conflictos laborales marcaban el pulso global. Desde Santa Fe, el diario reconstruía un escenario internacional dominado por una crisis que amenazaba con paralizar a una de las mayores potencias industriales del planeta: la huelga general en Gran Bretaña.


































