La escritora británica J.K. Rowling criticó un glosario LGBTQ+ que produjo la Universidad John Hopkins en el que, entre otras definiciones, aludía al significado del término "lesbiana" como "no hombre atraíde por no hombres" con el objetivo de incluir a personas no binarias, una categorización que la autora de "Harry Potter" objetó porque excluye a las mujeres, colocándose una vez más en el centro de una nueva polémica luego de las acusaciones de transfobia que la persiguen desde hace algún tiempo.
































