El operativo de seguridad dispuesto para la asunción del nuevo presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, es el más importante desplegado en Washington para una ceremonia de investidura presidencial. Incluye unos 25.000 miembros de la Guardia Nacional desplegados en la capital, dos de los cuales fueron removidos en la víspera por vínculos con grupos extremistas. En la última semana, miles de efectivos del cuerpo reservista llegaron a Washington desde diferentes puntos del país para reforzar al máximo la seguridad ante posibles protestas violentas de simpatizantes del mandatario saliente Donald Trump durante la toma de mando de su sucesor demócrata.































